
Las deudas en las tarjetas de crédito pueden tener efectos funestos para muchas personas, tanto en el aspecto financiero como en el emocional.
El primer paso para lograr la ansiada libertad financiera es concentrarse en el ahorro y las inversiones. A continuación, algunas medidas que puedes tomar para reducir tus deudas y retomar el control de tu vida:
1. Quédate con un par de tarjetas. Se trata de una decisión difícil, pero necesaria. ¿Con cuál te quedas? Pues con las dos que tengan menores tasas de interés. Y elimina, sobre todo, las tarjetas de crédito expedidas por tu tienda. Generalmente, son las más peligrosas, pues tienen las tasas de interés más elevadas.
2. Negocia una tasa más baja. No lo dudes, puedes hacerlo. Las compañías de tarjetas de crédito quieren conservarte como cliente, por lo que existe una competencia entre las diferentes expedidoras.
Seguramente no quieren que renuncies a sus servicios. Llama a esas compañías y pídeles una tasa de interés menor. Vale la pena, y, en muchos casos, sólo basta pedirla para que te la concedan.
3. Reserva los pagos mayores para las tarjetas con la tasa de interés más alta. Los pagos por concepto de intereses se acumulan con mayor rapidez, especialmente en sumas respetables. O sea, que debes saldar la deuda con la tasa de interés más elevada. Y abona la cantidad mínima en las tarjetas con menor tasa de interés hasta que hayas saldado el balance en las de mayor tasa.
4. Consolida tus deudas en una cuenta bancaria. Gran parte de los préstamos bancarios ofrecen tasas de interés más bajas que las tarjetas de crédito, y sólo se requiere un pago mensual.
5. Solicita un préstamo sobre el valor de la propiedad. Si eres propietario de una vivienda, tienes la suerte de pedir un préstamo sobre el valor de la propiedad para liquidar deudas. El interés suele ser sustancialmente menor que el de las tarjetas. Y como estímulo adicional, generalmente el interés del préstamo sobre el valor de la propiedad se puede deducir de los impuestos.
6. Utiliza tus ahorros para liquidar tus deudas. Supón que la deuda de tu tarjeta de crédito tiene una tasa de interés del 18 por ciento. Luego, que tus ahorros están ganando un 3 por ciento de interés. Utiliza esos ahorros para pagar la deuda, pues ésta está cancelando tus ahorros porque la tasa de interés es superior.
7. Elabora un presupuesto inviolable. Vivir gastando más de lo que se gana es una trampa donde se puede caer fácilmente. Pero no es fácil negarse a comprar algo deseado. Pero, para estar libre de deudas, debes crear un presupuesto razonable.
8. Haz del control financiero un hábito. Cada vez que utilices una tarjeta de crédito, anota la transacción en tu chequera. De esa forma, cuando llegue la cuenta, ya has contabilizado la compra. La libertad financiera es algo que todos podemos lograr.
Y una vez que estés libre de deudas, ajústate a la rutina de separar el dinero con el cual solías pagar la deuda, y deposítalo en cualquier tipo de plan de ahorro. Te sorprenderás de la rapidez con la cual crecerá tu cuenta bancaria. Visita www.metlife.com para más información, y para aprender a iniciar la edificación de tu libertad financiera.
