
La desaceleración del mercado de viviendas podría constituir una ventaja para todo el que desee realizar renovaciones en su hogar, debido a que, en la medida que se construyen menos casas, y aumentan los embargos hipotecarios, hay más contratistas y constructores disponibles.
Las renovaciones son una buena inversión para el propietario en busca de mejoras en vez de mudarse a una vivienda más grande.
Una vez que se recupere el mercado, si se decide a vender, dichas renovaciones serán un factor decisivo para comercializar su casa.
En los últimos años, los contratistas podían ajustar los precios para que coincidieran con el floreciente mercado de viviendas. Sin embargo, en la actualidad están más dispuestos a negociar, especialmente porque no pueden dedicarse a proyectos de más envergadura debido a la situación actual.
Los contratistas saben que deben competir con otros para conseguir trabajo, por lo que un precio atractivo podría influir grandemente en la decisión del cliente.
Ahora es el momento preciso para buscar un especialista que se dedique a esos proyectos de reparación y renovaciones que en otros años hubieran sido incosteables.
Probablemente podrá hasta negociar el precio deseado. A la hora de considerar un contratista en cualquier mercado, es importante seguir estos consejos para su seguridad y protección financiera.
1. Escoja a un contratista respetable que haga trabajos de calidad. Si investiga consecuentemente, podrá eliminar a los contratistas faltos de experiencia o con pocas credenciales, seleccionando a quien conoce realmente su trabajo. Evite seleccionar a alguien por un volante que dejaron en su buzón, o porque le tocaron a la puerta ofreciéndose para arreglarle el techo.
2. Pida recomendaciones. Sus amigos y familiares pueden proporcionarle recomendaciones para realizar renovaciones que no sean de gran envergadura. Pero en caso de proyectos más sustanciales, busque la ayuda de servicios profesionales, como la Asociación Nacional de la Industria de Remodelación (National Association of the Remodeling Industry, NARI) o el Consejo de Remodeladores de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (Remodelers Council of the National Association of Home Builders).
3. Pida referencias a cualquiera que esté considerando para un proyecto de renovación. Llame al menos de tres a cinco personas de la lista que le proporcione el contratista, y pregúnteles si están satisfechas con el trabajo realizado.
4. Protéjanse usted y los suyos garantizando que el contratista o constructor cuente con el seguro apropiado. El seguro lo protege a usted, al contratista y a cualquier persona que trabaje bajo su supervisión.
5. Desconfíe de los contratos que exigen el pago de enormes sumas iniciales. Los contratistas de prestigio acordarán un calendario de pagos justo, consistente en varios abonos hasta la conclusión del trabajo.
6. Firme un contrato que contenga todos los acuerdos referentes al trabajo de renovación. Esto equivale a protección para usted y el contratista, pues garantiza que éste podrá renegociar si usted quiere cambiar de planes a mitad del proyecto. Además, lo protege a usted de incurrir en penalidades si el contratista no termina su trabajo a tiempo.
Además, garantiza que los subcontratistas cedan su derecho a solicitar el embargo de su casa si el contratista principal no les paga.
