
American Airlines reafirma su crecimiento al inaugurar su nuevo terminal aéreo en Nueva York valorado por 1,300 millones de dólares.
"Vamos a dar a los visitantes de la ciudad de Nueva York una buena primera impresión con nuestro terminal, el cual incluye 1.58 millones de pies cuadrados con dos salas Admirals Club y Flagship Lounge”, dijo Gerard Arpey, presidente ejecutivo de American Airlines.
El Ejecutivo resaltó que el terminal tiene controles de seguridad con una capacidad para atender a 1,800 pasajeros por hora. Sin duda esto muestra el despegue de la compañía a nivel global. Una muestra de ello es que sus ingresos por vuelos internacionales en el segundo semestre del 2007 aumentaron 6.2 por ciento en comparación al mismo trimestre del mismo año. Y durante el primer trimestre del 2007 sus ganancias aumentaron un 11.3%.
Según datos de la empresa, en el 2006, el 36 por ciento de los ingresos derivados de las ventas de pasajes provinieron de operaciones internacionales.
Fuerza en América Latina
Latinoamérica continua siendo un lugar muy atractivo para la compañía y no ha dejado de lado a esa región. Actualmente, la empresa transporta a más de 18.5 millones de pasajeros cada año.
American afirma que continúa invirtiendo para seguir reforzando sus destinos a la región. Miami es la tercera base más grande de American y su paso de entrada al hemisferio sur, con el sistema de rutas de América Latina/México cubriendo 39 destinos en 18 países.
Gran parte del éxito de American en América Latina puede atribuirse a sus empleados ya que casi todos son ciudadanos de los países en los que trabajan.
Otros horizontes
Por otro lado, en los últimos años, American y su afiliada regional, American Eagle, han reforzado dramáticamente su red internacional al añadir nuevas rutas a Asia, las cuales incluyen servicio directo desde Chicago a Shanghai, China, y Delhi, India; han aumentado el servicio desde Nueva York, uno de los puertos más importantes en los Estados Unidos; y han reforzado el compromiso de la aerolínea con Londres al expandir el servicio a la capital financiera de Europa y otros puntos de conexión con el resto del mundo.











