
El Departamento de Servicios Sociales y de Salud del Estado de Washington publicó hace un tiempo atrás una utilísima guía para que los consumidores centren su atención en los alimentos que realmente ayudan a estar bien alimentado sin que ello signifique un derroche de dinero.
Por otro lado, una reciente encuesta realizada en el país, revela que si dejáramos de consumir una golosina de las comemos cada día (papas, sodas, galletas) ahorraríamos entre 25 y 30 dólares al mes y US$360 por año.
Aunque hoy, se podría decir que el norteamericano y más aún el inmigrante promedio son consumidores de ofertas especiales y descuentos, es bueno recordar algunos tips que hoy están perfectamente vigentes si usted quiere realmente gastar por lo que realmente lo alimenta sin “tirar la comida” por la ventana, pues esa conducta afecta a su bolsillo y a su salud.
1.-Planee lo que va a comprar y haga una lista. Si puede calcular libras exactas, mejor. Hay quienes se sienten culpables al comprar cantidades exactas de ingredientes para cocinar, disculpando esta conducta con un “mejor que sobre a que falte”. Si al final del día sobra la comida, entonces, usted debería preguntarse…¿acaso me sobra el dinero?
2.-Si compra carnes, elija piezas o cortes como piernas y muslos. No siempre las chuletas o lomos serán los más recomendables. Tienen más grasa y cuestan más caro.
3.-Evite aquellos alimentos que impactan de manera dramática en su peso…Ni los mire. O tiene sentido que llene su coche de compras de gaseosas con exceso de azúcar o botanas que solo tienen componentes grasos y calóricos. Más aún, si usted sabe que ha subido de peso, descarte estos alimentos radicalmente.
4.-Lea en las etiquetas el valor nutritivo de los alimentos. Hay muchos alimentos que pueden entrar en las promociones del 2 x1 pero cuando usted revise su valore nutricional verá que a veces es mejor ignorarlos y gastar ese dinero en otros de mayor valor o simplemente no gastar.
5.-No salga de compras con hambre. El hambre lo hará cambiar de perspectiva y quizá sacrificar su plan de ahorro por darse unos gustitos. El hambre no saciada puede fomentar que su conducta sea ansiosa y a veces hasta poco racional. 6.-Si puede comprar por unidad, hágalo, en vez de hacerlo por libra o kilo.
Las unidades ilustran al consumidor sobre el precio exacto de cada alimento. Comprar por libra o kilo a veces nos hace consumir más de lo requerido.
7.-Piense en los platillos que preparará cada día. Por el contrario, si usted sale a comprar esperando que la inspiración le llegue en el supermercado, probablemente comprará más de la cuenta, o comprará erradamente algo que no necesita para el platillo que eligió. Si más bien tiene usted elegido el palto a preparar, incluso el número de porciones, le será más fácil elegir lo justo, lo correcto y lo exacto. Suerte.
Fuente: http://www.dshs.wa.gov/pdf/ForeignLang/22-146SP.pdf











